Hay novelas que llegan por recomendación y otras que aparecen de casualidad, como una tabla olvidada en la orilla. Huntington Beach cayó en mis manos buscando libros sobre surf después de probar unas clases el año pasado y descubrir, con bastante torpeza sobre la tabla, que ese deporte tiene algo adictivo.
Lo curioso es que acabé encontrando bastante más que olas. Kem Nunn no escribe una novela luminosa sobre playas infinitas y chicos rubios corriendo hacia el atardecer. Lo suyo es una California áspera, llena de gasolina, mugre moral y personajes que parecen vivir siempre al borde de un mal día.
Ficha del libro
- Título: Huntington Beach
- Título original: Tapping the Source
- Autor: Kem Nunn
- Género: novela negra, surf noir, narrativa estadounidense
- Publicación original: 1984
- Edición en español: Libros del Asteroide
- Formato leído: Kindle
- Adaptación cinematográfica: la novela inspiró parcialmente Le llaman Bodhi / Point Break (1991).
Portada
La edición española de Libros del Asteroide tiene una portada muy reconocible, con ese aire costero y decadente que encaja bien con el espíritu de la novela. No es una historia de postal, y la imagen tampoco debería venderla como si lo fuera.
Reseña breve
Huntington Beach es una novela extraña y absorbente. Empieza con calma, incluso demasiado despacio en algunos tramos, pero poco a poco acaba envolviendo al lector en una California muy distinta a la postal turística habitual.
Kem Nunn mezcla surf, delincuencia menor, petróleo, fanatismo religioso y personajes perdidos para construir un noir con olor a salitre y gasolina.
No es una novela amable ni especialmente elegante en algunos pasajes. Hay frases deliberadamente vulgares y metáforas muy físicas, incluso desagradables. Recuerdo una especialmente basta relacionada con los pozos petrolíferos, como si estuvieran violentando la propia tierra. Y sí, ese tono áspero forma parte de la identidad del libro.
Reseña completa
De qué trata
La novela sigue a Ike Tucker, un joven que llega a Huntington Beach para buscar a su hermana desaparecida. La última vez que se supo de ella estaba relacionada con tres hombres vinculados al ambiente más oscuro de la ciudad: surfistas, moteros, buscavidas y tipos que parecen haber confundido la libertad con la caída libre.
Lo que empieza como una búsqueda personal se convierte en una inmersión en una comunidad donde conviven el surf, la droga, el sexo, la violencia y una especie de desencanto permanente. Huntington Beach no aparece como un paraíso costero, sino como una frontera moral.
Qué clase de novela es
Aunque suele hablarse de Huntington Beach como una de las grandes novelas del llamado surf noir, conviene no engañar a nadie: esto no es una novela deportiva.
El surf funciona aquí como cultura, como identidad y también como vía de escape. Hay olas, sí, pero lo que realmente golpea es la sensación de vacío. Kem Nunn escribe una novela negra con alma californiana y bastante más suciedad moral de la que uno podría esperar al ver una tabla apoyada sobre la arena.
Prima más la atmósfera que la acción. La trama existe, pero lo que queda en la memoria es el paisaje: playas, petróleo, bares nocturnos y personajes que parecen vivir siempre demasiado cerca del desastre.
Lo mejor del libro
Lo mejor de la novela es el ambiente. Kem Nunn consigue que el lector huela la gasolina, sienta la humedad salada y vea una California mucho más decadente y creíble que la postal turística habitual.
También funciona muy bien la manera en que desmonta el mito romántico del surf. Aquí no hay frases de taza de desayuno ni filosofía barata de Instagram. Hay personajes bastante perdidos intentando agarrarse a algo.
Otro acierto es Ike Tucker. No es un héroe brillante ni un detective clásico. Es un tipo normal metido en un entorno que lo supera y precisamente por eso resulta convincente.
Lo discutible o más débil
El principal problema del libro es el ritmo inicial. A mí se me hizo algo lento al principio. Hay momentos donde Kem Nunn parece más interesado en empaparte del ambiente que en hacer avanzar la historia.
También hay imágenes deliberadamente bastas. La famosa metáfora de los pozos petrolíferos actuando sobre la tierra de una manera casi obscena encaja perfectamente con ese tono áspero y sucio que atraviesa la novela. No creo que sea gratuito, pero desde luego tampoco busca resultar elegante.
Estilo narrativo
Kem Nunn tiene una escritura seca, visual y bastante física. No intenta embellecerlo todo. Al contrario: muchas veces parece empeñado en mostrar la parte más incómoda del paisaje y de los personajes.
El ritmo es irregular, pero cuando la novela entra en velocidad funciona muy bien. Hay escenas que parecen escritas pensando en una cámara de cine siguiendo personajes agotados bajo el sol californiano.
Y quizá ahí está una de sus mayores virtudes: consigue que Huntington Beach parezca un lugar real, no un decorado.
Personajes y conflicto
Los personajes están lejos del héroe clásico. Muchos viven suspendidos entre el vacío, el deseo y la necesidad de pertenecer a algo.
Ike Tucker funciona porque llega a ese mundo desde fuera. Busca respuestas sobre su hermana, pero lo que encuentra es una comunidad donde el surf, la violencia y la deriva emocional conviven con bastante naturalidad.
El conflicto real de la novela no es solo descubrir qué ocurrió, sino entender qué clase de mundo ha permitido que ocurra.
Análisis literario
Huntington Beach tiene interés porque no utiliza el surf como simple decoración. Kem Nunn entiende que detrás de toda cultura aparentemente luminosa puede esconderse una zona bastante oscura.
La novela funciona también como una crítica al sueño americano costero. Esa California de juventud eterna y libertad infinita aparece aquí atravesada por petróleo, droga, violencia y personajes emocionalmente agotados.
No me parece una novela perfecta. Tiene irregularidades, un arranque algo lento y momentos excesivos. Pero posee algo que muchas novelas más limpias no tienen: personalidad.
Se nota que Kem Nunn escribe desde el barro y no desde la postal.
Valoración final
Me alegro bastante de haber encontrado esta novela casi por accidente buscando libros relacionados con el surf. Si no hubiera empezado a interesarme por ese mundo después de aquellas clases —donde mi equilibrio sobre la tabla era más bien ciencia ficción— probablemente nunca habría llegado a Kem Nunn.
Huntington Beach me gustó, aunque no me parece una novela redonda. El principio puede hacerse lento y algunas imágenes son tan deliberadamente bastas que pueden sacar a más de un lector de la historia.
Pero precisamente esa suciedad forma parte de su identidad. Y al final lo que queda es una sensación bastante potente de decadencia costera, personajes perdidos y una California mucho más interesante que la versión de catálogo turístico.
Valoración: 7,8/10.
Frase de cierre
Bajo las olas de Kem Nunn no hay paraíso: hay petróleo, vacío y gente intentando no hundirse.
