Ciudad Abismo, de Alastair Reynolds: cuando la space opera se vuelve noir y cyberpunk
Después de Espacio Revelación ya conocía las reglas del juego. El universo seguía siendo enorme, extraño y científicamente complejo, pero esta vez no tuve que pasar ochenta páginas aprendiendo a respirar dentro de él. Entré en Ciudad Abismo casi desde el principio y disfruté muchísimo. De hecho, me gustó más que la primera novela. Reynolds mantiene la ciencia ficción dura y la ambición de su universo, pero las introduce dentro de una historia de persecución, venganza e investigación con aroma a novela negra, estética cyberpunk, humanos modificados y una ciudad enferma que termina convirtiéndose en uno de los grandes personajes de la novela.
Ficha del libro
- Título: Ciudad Abismo
- Título original: Chasm City
- Autor: Alastair Reynolds
- Género: Ciencia ficción dura, space opera, thriller noir y cyberpunk
- Editorial: La Factoría de Ideas
- Colección: Solaris Ficción
- Publicación original: 2001
- Edición española: 2004
- Traducción: Pilar Ramírez Tello
- Páginas: 496
- Serie: Universo de Espacio Revelación
- Premio: British Science Fiction Association Award a la mejor novela
Reseña breve
Ciudad Abismo demuestra hasta qué punto el universo creado por Alastair Reynolds admite historias completamente diferentes sin perder su identidad. Si Espacio Revelación exigía paciencia antes de mostrar todas sus cartas, aquí entré en la historia con mucha mayor facilidad. El escenario ya me resultaba familiar y Reynolds cambia además el enfoque: persecución, venganza, investigación, secretos, identidad y una ciudad devastada por una plaga nanotecnológica. El resultado tiene mucho de thriller noir y muchísimo de cyberpunk, con humanos modificados, posthumanos, tecnología corrompida y enormes diferencias sociales. Me gustó incluso más que la primera novela. No amplía simplemente el universo de Espacio Revelación: demuestra que dentro de él pueden contarse historias de géneros distintos sin perder esa sensación de inmensidad que caracteriza a Reynolds.
Reseña completa
De qué trata Ciudad Abismo
Tanner Mirabel es un especialista en seguridad con una cuenta pendiente.
Su objetivo es Argent Reivich, responsable de una tragedia que Tanner no está dispuesto a dejar sin respuesta. La persecución lo llevará a atravesar años luz hasta Yellowstone y, finalmente, hasta Ciudad Abismo, uno de los lugares más importantes del universo creado por Alastair Reynolds.
Pero la ciudad que encuentra no es la que esperaba.
Hubo un tiempo en que Ciudad Abismo representaba una de las cumbres tecnológicas de la civilización humana. Una sociedad extraordinariamente avanzada en la que la nanotecnología formaba parte tanto de los cuerpos de sus habitantes como de los propios edificios.
Entonces llegó la Plaga de Fusión.
La enfermedad atacó precisamente aquello que había convertido a la ciudad en una maravilla: su tecnología. Máquinas, implantes y estructuras fueron deformados hasta transformar aquel lugar sofisticado en una especie de pesadilla tecnológica.
La ciudad continúa viva.
Pero está enferma.
Y dentro de ese escenario Tanner continúa su búsqueda.
Lo que comienza como una historia aparentemente sencilla de persecución y venganza pronto empieza a complicarse. El pasado, los recuerdos, las identidades y determinados episodios ocurridos mucho tiempo atrás adquieren una importancia creciente.
Reynolds va abriendo puertas dentro de la historia hasta que uno comprende que aquello que parecía un thriller de persecución es bastante más grande.
Pero entrar en detalles sería estropear precisamente uno de los mayores placeres de la novela.
Esta vez Reynolds me dejó entrar por la puerta
Mi experiencia con Ciudad Abismo fue muy diferente a la que había tenido con Espacio Revelación.
Con la primera novela necesité alrededor de ochenta páginas para comprender realmente el mundo que Reynolds estaba poniendo delante de mí. Había demasiadas tecnologías, culturas, personajes y conceptos nuevos apareciendo casi simultáneamente.
Aquí ya llevaba parte del trabajo hecho.
Conocía ese universo.
Sabía cómo trataba Reynolds las distancias interestelares. Entendía que sus seres humanos podían estar profundamente modificados. Ya conocía la importancia de los implantes, la nanotecnología, los viajes relativistas y las distintas ramas en las que la humanidad había comenzado a transformarse.
Por eso entré muchísimo más rápido.
Y creo que también ayudó otra cosa: Ciudad Abismo tiene una estructura narrativa mucho más reconocible.
Hay alguien que persigue a otro.
Hay una venganza.
Hay una ciudad llena de secretos.
Hay personajes que no son exactamente lo que parecen.
Y hay un misterio que crece conforme avanza la historia.
Eso proporciona al lector un hilo al que agarrarse incluso cuando Reynolds comienza a desplegar nuevamente toda su artillería científica.
Esta vez no sentí que tuviera que descifrar primero el universo para disfrutar de la novela.
Simplemente entré.
Y disfruté muchísimo.
Una novela negra escondida dentro de una space opera
Una de las cosas que más me gustan de Ciudad Abismo es que demuestra que Reynolds no necesita repetir la fórmula de Espacio Revelación.
Seguimos dentro del mismo universo, pero estamos leyendo otra clase de novela.
El propio Reynolds ha explicado que su referencia literaria para escribir Ciudad Abismo fueron las novelas protagonizadas por Dave Robicheaux, de James Lee Burke.
Y se nota.
Tenemos una historia de persecución, culpa y venganza que podría pertenecer a la novela negra si no fuera porque sus personajes atraviesan sistemas estelares y viven en sociedades donde la frontera entre el ser humano y la tecnología hace tiempo que dejó de estar clara.
Tanner Mirabel tampoco es un héroe clásico.
Es un hombre acostumbrado a la violencia, con pasado, con cicatrices y con una obsesión que lo empuja hacia delante.
Eso proporciona a la novela un tono mucho más cercano al thriller que la primera entrega.
Reynolds cambia las calles húmedas, los bares oscuros y los detectives cansados del noir tradicional por ascensores espaciales, implantes, drogas futuristas, aristócratas posthumanos y edificios deformados por una enfermedad nanotecnológica.
Pero debajo de toda esa tecnología sigue latiendo una estructura reconocible.
Alguien busca respuestas.
Y cuanto más se acerca a ellas, más peligroso resulta encontrarlas.
Ciudad Abismo: cyberpunk después del apocalipsis tecnológico
Si en Espacio Revelación predominaba la sensación de inmensidad cósmica, aquí Reynolds concentra buena parte de su imaginación en un único escenario.
Y menudo escenario.
Ciudad Abismo es una de esas ciudades ficticias que terminan devorando a los personajes.
Antes de la Plaga de Fusión había alcanzado un nivel tecnológico extraordinario. La nanotecnología estaba integrada en los edificios, en las comunicaciones y en los propios seres humanos.
Después llegó el desastre.
Y el resultado es fascinante.
La tecnología no ha desaparecido.
Se ha podrido.
Esa diferencia es fundamental.
Reynolds no nos muestra unas ruinas convencionales donde una civilización avanzada ha sido sustituida por otra más primitiva. Las heridas de aquella civilización continúan visibles. Las máquinas siguen ahí. Los edificios todavía conservan rastros de aquello que fueron. Los humanos mantienen tecnologías y modificaciones corporales imposibles para nosotros.
Todo parece estar viviendo después de una infección.
Eso convierte a Ciudad Abismo en un escenario magníficamente cyberpunk.
Hay tecnología extrema y degradación social.
Hay ricos capaces de acceder a formas de existencia que parecen pertenecer a otra especie y pobres intentando sobrevivir debajo de ellos.
Hay modificaciones corporales.
Hay drogas.
Hay mercados, delincuencia, corrupción, violencia y una permanente sensación de decadencia.
Y sobre todo existe una pregunta profundamente cyberpunk: después de modificar tantas veces nuestro cuerpo y nuestra mente, ¿en qué momento dejamos de ser aquello que originalmente llamábamos humano?
Los humanos de Reynolds cada vez son menos humanos
Este fue uno de los aspectos que más disfruté de la novela.
En Ciudad Abismo encontramos todavía más variantes humanas, modificaciones corporales y formas de vida que obligan a ampliar bastante nuestra definición de humanidad.
Reynolds no imagina el futuro como un escenario lleno de seres humanos del siglo XXI vestidos con ropa espacial.
Su humanidad cambia.
Se adapta.
Se modifica.
Y en ocasiones prácticamente se reinventa.
Hay personas que prolongan enormemente su existencia, cuerpos alterados mediante tecnología, implantes capaces de transformar la experiencia humana y comunidades que han evolucionado de maneras radicalmente diferentes.
Lo interesante es que Reynolds rara vez utiliza estas modificaciones únicamente para conseguir imágenes espectaculares.
Siempre hay consecuencias.
Si podemos modificar el cuerpo, aparecerán diferencias entre quienes pueden permitírselo y quienes no.
Si podemos prolongar la vida, la riqueza y el poder también podrán acumularse durante mucho más tiempo.
Si podemos alterar nuestros recuerdos o nuestra percepción, la propia identidad empieza a convertirse en terreno inestable.
Y entonces la ciencia ficción deja de ser únicamente tecnológica.
Empieza a convertirse también en social.
Lo mejor del libro
Para mí, Ciudad Abismo funciona mejor que Espacio Revelación como novela.
La primera era posiblemente más deslumbrante por la cantidad de conceptos que introducía y por la escala de su universo, pero también era más difícil de penetrar.
Aquí Reynolds consigue mantener casi toda esa riqueza mientras construye una historia con un motor narrativo mucho más evidente.
La persecución de Reivich funciona.
El misterio funciona.
La ciudad funciona.
Y, sobre todo, funcionan las preguntas que empiezan a aparecer alrededor de Tanner y de su pasado.
Además, la novela tiene algo que me interesa especialmente en ciencia ficción: utiliza el género para contar una buena historia en lugar de convertir la historia en una excusa para enseñarnos tecnología.
Podríamos eliminar parte de la ciencia ficción y aún quedaría un thriller reconocible.
Naturalmente perderíamos lo mejor.
Porque lo extraordinario es precisamente ver cómo Reynolds utiliza las posibilidades de su universo para complicar conceptos tan antiguos como la culpa, la memoria, la identidad o la venganza.
Lo discutible o más débil
Ciudad Abismo tampoco es una novela ligera.
Que sea más accesible que Espacio Revelación no significa que Reynolds se haya convertido de repente en un escritor minimalista.
Sigue habiendo mucha información.
Sigue habiendo conceptos tecnológicos que aparecen antes de ser completamente explicados.
Y sigue existiendo esa tendencia de Reynolds a asumir que el lector acabará alcanzándolo.
Además, la historia se vuelve bastante más compleja de lo que su planteamiento inicial permite imaginar. Aparecen diferentes capas temporales y narrativas que exigen atención.
A mí esa complejidad me funciona porque forma parte del misterio.
Pero habrá lectores que disfruten más de la primera mitad, cuando el argumento parece un thriller relativamente directo, que de determinadas ramificaciones posteriores.
También sigue existiendo cierta frialdad emocional.
Reynolds es extraordinariamente bueno imaginando conceptos, escenarios y sociedades, pero no siempre consigue que sintamos hacia todos sus personajes la misma intensidad que sentimos hacia sus ideas.
Afortunadamente, Tanner Mirabel resulta un protagonista mucho más fácil de seguir que algunos personajes de Espacio Revelación.
Tiene un objetivo claro.
Y eso ayuda mucho.
Estilo narrativo
La prosa mantiene buena parte de las características que ya encontrábamos en Espacio Revelación: precisión, densidad, capacidad visual y una enorme confianza en la inteligencia del lector.
Pero aquí existe un ritmo diferente.
Hay más tensión.
Más persecución.
Más peligro inmediato.
La primera novela nos hacía mirar continuamente hacia el universo.
Ciudad Abismo nos obliga muchas veces a mirar detrás de nosotros.
Ese cambio le sienta estupendamente.
También me gusta especialmente la manera en que Reynolds describe la ciudad. No se limita a decirnos que ha sufrido una catástrofe tecnológica: consigue que percibamos la deformación.
Los edificios, las máquinas y los propios habitantes cuentan lo ocurrido.
Es una decadencia visible.
Y profundamente inquietante.
Personajes, memoria e identidad
Tanner Mirabel sostiene buena parte de la novela porque su motivación inicial es extremadamente sencilla.
Quiere encontrar a Reivich.
Quiere ajustar cuentas.
Eso lo entendemos desde el principio.
Pero Reynolds empieza poco a poco a introducir dudas alrededor de una cuestión mucho más interesante: ¿hasta qué punto podemos confiar en aquello que creemos saber sobre nosotros mismos?
La memoria ocupa un lugar fundamental en Ciudad Abismo.
Y hablar demasiado de ello sería entrar en territorio peligroso para una reseña sin spoilers.
Basta decir que Reynolds juega con recuerdos, relatos del pasado e identidades de una manera que acaba afectando directamente a la percepción que tenemos de la historia.
Lo interesante es que no se trata simplemente de construir un giro argumental.
Hay una idea de fondo.
Somos, en buena medida, aquello que recordamos haber sido.
¿Qué ocurre entonces cuando nuestros recuerdos dejan de ser completamente fiables?
En un universo donde la tecnología puede entrar directamente en nuestra mente, la pregunta deja de ser filosófica.
Se convierte en un problema práctico.
Una novela independiente dentro de Espacio Revelación
Conviene aclarar algo para quien llegue aquí después de leer Espacio Revelación.
Ciudad Abismo fue la segunda novela publicada por Alastair Reynolds dentro de este universo, pero no es una continuación directa de la historia anterior.
Comparte escenario, tecnologías, historia futura y determinadas referencias, pero desarrolla su propia trama y sus propios personajes.
Eso puede sorprender inicialmente si alguien espera reencontrarse inmediatamente con Dan Sylveste, Ana Khouri o la Nostalgia por el Infinito.
No es eso lo que Reynolds propone.
Y creo que es una decisión excelente.
Porque de esta manera demuestra algo fundamental: el universo de Espacio Revelación es suficientemente grande como para contener historias completamente diferentes.
No estamos siguiendo únicamente una saga.
Estamos explorando un mundo.
Y Ciudad Abismo amplía muchísimo nuestra comprensión de ese mundo sin necesidad de continuar la misma aventura.
En mi caso, además, haber leído previamente Espacio Revelación mejoró claramente la experiencia. Ya conocía las reglas generales del universo de Reynolds y eso me permitió disfrutar desde mucho antes de aquello que realmente importaba aquí: Tanner, la persecución y la propia Ciudad Abismo.
Alastair Reynolds cambia de género sin abandonar su universo
Hay un detalle sobre la creación de esta novela que explica bastante bien el resultado.
Reynolds ha contado que escribió una primera versión de Ciudad Abismo incluso antes de terminar definitivamente Espacio Revelación y que posteriormente trabajó en ambas novelas durante periodos coincidentes.
Pero lo más interesante es la referencia que él mismo señala: las novelas de Dave Robicheaux escritas por James Lee Burke.
Es decir, novela negra.
Eso confirma que el tono de thriller que encontramos aquí no es algo accidental.
Reynolds quiso escribir deliberadamente una obra diferente dentro del mismo universo.
Y esa decisión me parece uno de sus grandes aciertos.
Porque demuestra que la ciencia ficción no necesita constituir por sí sola el argumento.
Puede mezclarse con el thriller, el noir, la novela de persecución, la historia de venganza o el misterio.
Precisamente ahí está una de las fortalezas del género.
Análisis literario
Originalidad de la propuesta
Muy alta.
No porque sea la primera novela que mezcla ciencia ficción y novela negra, sino por la naturalidad con la que Reynolds integra ambos géneros dentro de un universo de ciencia ficción dura.
El thriller no parece añadido posteriormente.
Forma parte de la arquitectura de la novela.
Ambientación
Extraordinaria.
Ciudad Abismo es posiblemente el elemento más memorable de la novela.
La idea de una metrópolis tecnológicamente avanzada deformada por una plaga que afecta simultáneamente a máquinas y seres humanos proporciona imágenes magníficas.
Pero lo importante es que esa catástrofe también modifica la sociedad.
La ciudad no es únicamente visualmente distinta.
Es socialmente distinta.
Profundidad temática
Por debajo del thriller aparecen temas bastante más complejos: identidad, memoria, culpa, inmortalidad, desigualdad y hasta qué punto continúa siendo humano alguien que ha transformado radicalmente su cuerpo y prolongado su vida mediante la tecnología.
Reynolds no da discursos sobre esas cuestiones.
Las introduce dentro del argumento.
Construcción del mundo
Si Espacio Revelación nos enseñaba la extensión del universo, Ciudad Abismo nos enseña su profundidad.
Aquí pasamos más tiempo observando cómo vive realmente la gente dentro de ese futuro.
Vemos desigualdad, delincuencia, ocio, modificaciones corporales, riqueza, decadencia y consecuencias sociales de tecnologías que en la primera novela podían parecernos simplemente espectaculares.
Coherencia interna
Una vez más, excelente.
Reynolds puede imaginar cosas extraordinarias, pero intenta que tengan consecuencias lógicas.
Si una sociedad dispone de nanotecnología capaz de modificar edificios y cuerpos, una enfermedad que ataque esa tecnología no puede provocar únicamente algunos ordenadores estropeados.
Tiene que destruir toda una forma de vida.
Eso es exactamente lo que hace.
Ritmo
Para mí, claramente superior al de Espacio Revelación.
La existencia de un objetivo narrativo inmediato proporciona dirección desde las primeras páginas.
Después la trama se complica, pero nunca perdemos completamente la sensación de movimiento.
Capacidad de dejar poso
Muy alta.
Especialmente por la propia Ciudad Abismo y por determinadas cuestiones relacionadas con la memoria y la identidad que ganan importancia según avanza la novela.
También porque consigue que el universo de Reynolds deje de parecernos únicamente grande.
Ahora empieza a parecernos vivido.
¿Para qué lector encaja mejor?
Recomendaría Ciudad Abismo incluso a lectores que hayan tenido algunas dificultades con Espacio Revelación.
Especialmente a quienes disfruten con el cyberpunk, la novela negra, los thrillers de persecución y las historias donde el protagonista va descubriendo que el problema en el que está metido es bastante mayor de lo que imaginaba.
También puede ser una magnífica novela para quien valore la ciencia ficción que utiliza la tecnología no solo para crear espectáculo, sino para transformar de verdad las sociedades.
¿Se puede leer sin haber leído antes Espacio Revelación?
Sí.
La historia es independiente.
Pero personalmente recomendaría mantener el orden de publicación.
Después de haber sobrevivido al aprendizaje inicial que exige Espacio Revelación, entrar en Ciudad Abismo resulta muchísimo más sencillo.
Y creo que se disfruta más.
Valoración final
Ciudad Abismo fue para mí la confirmación de que el esfuerzo realizado al entrar en el universo de Alastair Reynolds había merecido la pena.
Esta vez no tuve que pelearme con él.
Ya conocía las reglas.
Y Reynolds me ofreció además una historia que encaja especialmente bien con mis gustos: thriller, investigación, persecución, ciencia ficción, cyberpunk, humanos modificados y secretos que se van acumulando conforme avanzamos.
Me gustó más que Espacio Revelación.
No necesariamente porque sea más ambiciosa. La primera novela tiene una escala cósmica y una capacidad de asombro difíciles de superar.
Pero Ciudad Abismo me parece más redonda como experiencia narrativa.
Su protagonista tiene un objetivo claro, la trama posee un motor constante y el escenario es magnífico.
Y después está Ciudad Abismo.
Una metrópolis enferma, dividida, decadente y tecnológicamente fascinante que demuestra que Alastair Reynolds no solo sabe imaginar galaxias.
También sabe construir calles.
Calles por las que, eso sí, conviene caminar mirando de vez en cuando por encima del hombro.
Además, el hecho de que esta novela cuente una historia independiente es importante para entender la verdadera dimensión de la saga. Espacio Revelación no es simplemente una sucesión de aventuras protagonizadas por las mismas personas. Es un universo donde Reynolds puede cambiar de época, personajes, escenario e incluso de género literario.
Ciudad Abismo es la mejor prueba.
Y después de terminarla, continuar explorando este universo deja de parecer una recomendación.
Empieza a parecer una obligación.
